Laura Garbajosa trabaja en BSH para reducir el impacto ambiental de los electrodomésticos

Laura Garbajosa trabaja como técnico de medio ambiente en BSH España. Su objetivo es desarrollar electrodomésticos con la mayor eficiencia energética posible. En su trabajo, analiza el ciclo de vida de un producto para valorar los impactos ambientales que puede ocasionar en sus distintas fases: diseño, producción, distribución, uso y fin de vida. Es en la penúltima fase donde se genera el impacto más significativo para el medio ambiente por los posibles riesgos de contaminación. Esta fase también tiene repercusiones para el consumidor porque el consumo energético de su electrodoméstico acaba traduciéndose en una factura mensual. BSH trabaja para conseguir que el impacto en ambos aspectos sea mucho menor. 

 
El proceso de diseño de un producto es bastante largo y cuenta con la participación de otros departamentos. En esta primera fase, se tienen en cuenta los materiales que se van a utilizar, la mayor eficiencia de los componentes y la repercusión de los posibles cambios. “Influyen muchos aspectos en el proceso: las materias primas, los tipos de plásticos, las clases de metales, el diseño, la colocación de las piezas…”, explica Laura. Si se utilizan materiales críticos o sustancias escasas en la naturaleza, la limitación en cantidad condiciona el precio. “Aunque un aparato de alta eficiencia tenga un coste más elevado, lo amortizas enseguida en la factura de la luz”, sostiene.


“Si invertimos en eficiencia energética, el consumidor consigue un ahorro económico, pero también hay un ahorro en el impacto ambiental”


En la fase de uso se produce desde el 70 % al 90 % del impacto ambiental del producto. “Si invertimos en esa fase, el consumidor consigue un ahorro económico, pero también hay un ahorro en el impacto ambiental para el planeta”, asegura. Laura compara los electrodomésticos del presente con los de hace 15 años para señalar la significativa reducción de consumo que se ha logrado en los últimos años.  Por ejemplo, los lavavajillas que diseña y fabrica BSH consumen hasta la mitad de energía, mientras que el consumo de agua se ha reducido en un 60 %. Las reducciones en las demás gamas de productos de BSH son igual de significativas.  


Todas las personas pueden conocer el nivel de eficiencia energética del electrodoméstico que va a comprar gracias a su etiquetado energético. Este sistema de clasificación (A+, A++, A+++)  puede encontrarse en las gamas de BSH, dado que, tal y como constata Laura, “siempre estamos intentando ofrecer productos con las clases más altas de eficiencia energética”. El electrodoméstico que se exhibe en el centro comercial siempre tendrá una clasificación, excepto en la clase de cocción o en algún pequeño aparato. Sin embargo, el sistema de etiquetado que conocemos hasta ahora va a cambiar. Uno nuevo ha sido acordado en  la Unión Europea. 


“Nuestro trabajo es que los electrodomésticos tengan mayor durabilidad”


El objetivo de la Unión Europea es establecer una etiqueta con clases más sencillas, que irán de la A a la G. “Van a dejar las dos primeras clases vacías, la A y la B, para que todos los fabricantes puedan seguir trabajando en eficiencia energética”, concluye Laura. “Será un poco confuso para los consumidores, porque lo que ahora está clasificado como A+++ (la máxima calificación) pasará a ser una C con la nueva etiqueta”. El nuevo etiquetado conseguirá unificar los productos, de manera que la máxima calificación para todos los electrodomésticos será la letra A.


Retos y perspectivas de futuro


Los principales retos en materia de ecodiseño se centran en la eficiencia de materiales, como los plásticos, tras la publicación en 2015 del paquete de economía circular de la Comisión Europea. “Pone el énfasis en los plásticos, pero también en la durabilidad de los productos. Nuestro trabajo es que tengan una mayor durabilidad. Además, tenemos que estar pendientes de las materias críticas o estratégicas porque son recursos limitados”. 


Los avances tecnológicos pueden ayudar en muchos aspectos de eficiencia energética. Con Home Connect puedes controlar los electrodomésticos desde cualquier dispositivo móvil. “Nuestros móviles y electrodomésticos cada vez están más desarrollados y son más complejos, pero no podemos dejar de lado la sostenibilidad”, explica. 
Por ejemplo, con Home Connect puedes ahorrar energía al elegir el programa más largo del aparato sin estar en casa. Laura asegura que en el futuro habrá más avances importantes en eficiencia energética y ecodiseño.