¿Eres el candidato perfecto?

Dentro de un proceso de selección de personal es posible encontrar una pequeña parte de azar, pero el peso principal del éxito recae en el candidato, en su perfil y en la forma de mostrarse en su entrevista personal ante el equipo de selección.

 

Si deseas convertirte en el candidato perfecto debes tener en cuenta 5 factores clave:

 

Visión de la realidad.

El buen candidato está convencido de que su carrera profesional está en sus manos. Además, sabe hacer un pronóstico acerca de su trabajo, de su profesión y del sector en el que trabaja o pretende trabajar.

 

Saber quién eres.

Es necesario tener muy claro qué ofreces y quién puede apostar por el valor de tu talento. El currículo es muy valioso para destacar las competencias técnicas, pero solo su lectura no es suficiente para que los empleadores te valoren de forma completa. Una buena gestión de los perfiles en redes sociales te ayudará a completar tu presentación ya que transmitirás en gran medida tu marca personal.

 

Ser diferente.

Centrarse en un enfoque demasiado general es un error. Serás el candidato ideal si te distingues y aportas valor en un mercado laboral volátil y muy competitivo. Para ello, lo más eficaz es destacar tus funciones y determinar en qué sectores puedes sobresalir. Debes saber argumentar qué te hace único y diferente. Además, crear tu marca personal te ayudará a destacar entre los otros aspirantes al puesto de trabajo.

 

Demostrar que eres diferente.

Plantéate caminos alternativos para completar tu desarrollo profesional y marca la diferencia formándote en disciplinas que refuercen y completen tu perfil.

 

Renovarse continuamente.

Conocer qué habilidades y capacidades profesionales demandan los empleadores te ayudará a saber vender tu talento. Sin embargo, no hay que olvidar que esa lista de habilidades cambia constantemente y exige estar en continua renovación.

A la hora de seleccionar al candidato perfecto, las empresas, además de valorar la formación técnica, también tienen en cuenta competencias basadas en rasgos de personalidad, valores adquiridos o la capacidad de relacionarnos e interactuar con el entorno.