3 consejos para aprender idiomas

Aprender idiomas, ya sea por necesidad o por placer, nos permite crecer como personas conociendo nuevas culturas a través de la lengua.

Además, es una fórmula perfecta para crecer también en el terreno profesional ampliando horizontes laborales ya que, actualmente en el mercado laboral, un perfil profesional carente de idiomas es un perfil incompleto. Las empresas han borrado las fronteras lingüísticas y demandan personal capaz de adaptarse a ello.

Hoy en día, es bien sabida la importancia que tiene conocer otros idiomas. No existe una fórmula mágica para aprender o perfeccionar un idioma, pero os mostramos unos consejos que os serán muy útiles:

 

1. Dedícale tiempo cada día.

Es importante estudiar y repasar cada día para que no caiga en el olvido lo que hemos aprendido.

Las primeras semanas será necesario exigirte un poco de esfuerzo y disciplina hasta que hayas conseguido adquirir el hábito.

Establecer y respetar el tiempo dedicado al aprendizaje, manteniendo un ritmo constante, nos ayudará a evitar la tan sonada frase ‘no tengo tiempo’.

 

2. Busca actividades atractivas y divertidas.

Por pesado que resulte, conocer y estudiar la gramática es primordial para una buena ejecución de la lengua. Hay que estudiarla y eso es inevitable.

Sin embargo, estudiar un idioma no tiene por qué ser aburrido. Además de sentarnos delante del libro y los apuntes, existe una gran cantidad de material a nuestro alcance y otras actividades con las que poder avanzar por nuestra cuenta: leer, escuchar música, ver películas en versión original o informarse de las noticias en inglés, alemán o el idioma que se esté aprendiendo.

Este tipo de actividades harán más lucrativo e interesante nuestro estudio, ya que los temas escogidos sobre los que leer o qué película ver serán de nuestro gusto.

Si buscamos material atractivo y que nos inspira, el esfuerzo será mucho menor.

 

3. Olvida la vergüenza.

A muchas personas les entra el pánico cuando tienen que decir algo en otro idioma. Piensan que lo van a hacer mal, que no van a ser entendidos, y entra en juego uno de los grandes obstáculos en el aprendizaje de idiomas: la vergüenza y el excesivo perfeccionamiento.

Todo el mundo, cuando aprendemos un idioma que no es el nuestro natural, comenzamos de cero con el objetivo de progresar. No importa cometer errores o hablar despacio y con dificultad, es normal; poco a poco iremos notando la evolución.

Olvida la idea de que no te van a entender. Tu interlocutor no se va a fijar en cómo lo dices sino en qué le estás diciendo.

 

Hay que recordar que el aprendizaje de un idioma es como un entrenamiento en el que progresamos poco a poco marcándonos pequeñas metas. Reconocer los pequeños progresos mejorará nuestro ánimo.

No debemos obsesionarnos con dominar el idioma a la perfección porque, antes de conseguirlo, tenemos que recorrer el camino gradualmente y, junto con predisposición e interés, el día de hablar muy bien llegará.

Sin duda, estos tres consejos te resultarán de gran utilidad a la hora de perfeccionar con éxito tu nivel de idiomas, ampliando tus posibilidades de empleabilidad en el mercado laboral, además de poder disfrutar más de tus viajes de placer y relacionarte con otras culturas.